20 de Septiembre - Día Internacional de la Paz

viernes, 17 de septiembre de 2010

El mundo en paz, ese deseo indestructible

Desde este año 2002, cada 20 de septiembre se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Paz.

En 1981, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decidió que, cada año, el día de apertura de su período ordinario de sesiones sería proclamado oficialmente como Día Internacional de la Paz, y estaría dedicado a "conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación, en cada pueblo y entre ellos", según decía la resolución 36/67. Pero desde el 28 de septiembre de 2001, a partir de la nueva resolución 55/282, quedó proclamada como fecha fija para celebrar el Día Internacional de la Paz el 20 de septiembre. De este modo, se pretende acentuar la relevancia de la celebración de este día, diferenciándolo de la jornada de apertura de la Asamblea General y dotándolo de entidad propia. Además, la misma Asamblea General declaró que este Día Internacional de la Paz será un día de cesación del fuego y de no-violencia en todo el mundo, para que todas las naciones y pueblos se sientan motivados para cumplir una cesación de hostilidades durante todo el día.

En septiembre de 1998, en la apertura de la Asamblea general (por entonces todavía coincidente con la celebración de este día), el Secretario General de la ONU rogó a todos los líderes de las naciones en guerra que "dejen a un lado sus propias ambiciones y piensen en su pueblo; resistan la tentación de buscar la gloria por medio de la conquista y reconozcan que la capacidad de gobernar pacíficamente, por sí sola, traerá a ustedes y a vuestros pueblos las recompensas que merecen". Un mensaje tan claro, sencillo y contundente que a veces cuesta entender por qué no se logra poner en práctica. De cualquier modo, valga este esfuerzo en pos de la paz como muestra de la voluntad de la gran mayoría de los habitantes del planeta, y sirva además como incontrastable argumento para la toma de conciencia acerca de los enormes beneficios de los que goza un pueblo que vive en paz.